El M’Goun (o Ighil M’Goun), con sus 4.071 metros, es la tercera montaña más alta de Marruecos y la reina del Atlas central. Su travesía clásica es una de las más completas del país: valles de tierra, un altiplano de pastores comparado con el Tíbet y unas gargantas que se recorren con los pies en el agua. Así es por etapas.

Punto de partida: el valle de Aït Bougmez

La travesía arranca en el valle de Aït Bougmez, conocido como el “valle feliz” por su fertilidad y su aislamiento. Es un fondo plano y verde, cuadriculado de campos, con aldeas de adobe y una carretera que llegó tarde. Se pasa la primera noche aquí, a unos 1.900 metros, para empezar a caminar al día siguiente.

Subida al altiplano de Tarkeddit

La primera jornada de trekking sube desde el valle hasta el altiplano de Tarkeddit, en torno a los 2.900 metros. Es una pradera de altura enorme, salpicada de rebaños y de campamentos de pastores nómadas en verano, con el muro del M’Goun cerrando el fondo. El apodo de “pequeño Tíbet” que se le da a la zona se entiende aquí. Se acampa o se duerme en refugio a los pies de la subida a la cima.

Valle de aproximación al macizo del M’Goun Desde el valle se sube al altiplano de Tarkeddit.

La cima del M’Goun (4.071 m)

Desde Tarkeddit, la jornada de cumbre es larga pero sin dificultad técnica: se remonta una loma interminable hasta la arista cimera, que se recorre por terreno de lajas con vistas a ambos lados. Son unas 4 a 5 horas de subida. En días claros se ve el macizo del Toubkal al suroeste y la meseta marroquí al norte. El descenso continúa hacia el otro lado de la montaña, no se vuelve por donde se ha subido.

El descenso por las gargantas

La parte final de la travesía baja por el valle del Assif M’Goun y entra en sus gargantas: un cañón donde el río ocupa todo el fondo y hay que vadearlo decenas de veces, con el agua a media pierna en verano y paredes de cientos de metros a los lados. Es un tramo espectacular y fresco, incompatible con época de crecidas, por lo que solo se hace en verano y principio de otoño.

Las gargantas del M’Goun, cañón encajado entre paredes El descenso se hace por las gargantas, con los pies en el agua.

Cuándo se puede hacer

La ventana es estrecha: de junio a octubre, cuando el altiplano está libre de nieve y el caudal de las gargantas es vadeable. Fuera de esas fechas, la nieve en la cima y el agua en el cañón lo desaconsejan.

Esta travesía es el primer bloque del M’Goun, Toubkal y desierto, antes del Sáhara y del Toubkal.

Fuentes consultadas: Wikipedia (“Ighil M’Goun”) para altitud y posición; descripciones de la travesía del M’Goun de Nomade Aventure, Terres d’Aventure e i-Trekkings (tres fuentes cruzadas sobre Tarkeddit, la cima y las gargantas).

FAQ

¿La cima del M’Goun tiene pasos de escalada?

No. Es una ascensión larga por loma y arista de lajas, sin terreno técnico en condiciones de verano. La dificultad está en la distancia y la altitud.

¿Por qué se llama a la zona “pequeño Tíbet”?

Por los altiplanos de altura, los rebaños y los campamentos de pastores nómadas, que recuerdan al paisaje tibetano.

¿Es verdad que hay que caminar por el río?

Sí, en el tramo de las gargantas del Assif M’Goun se vadea el río muchas veces. Por eso la travesía solo se hace en verano y principio de otoño.

¿A qué altitud se duerme en la travesía?

Entre los 1.900 metros del valle de Aït Bougmez y los alrededores de los 2.900 del altiplano de Tarkeddit.