Un viaje que empieza entre nogales y termina en una pedrera a 4.000 metros recorre, en pocos días de marcha, varios mundos superpuestos. Verlos encadenados es una de las cosas que mejor explican el Alto Atlas.

El piso de los pueblos (1.700 a 2.400 m)

Abajo está la agricultura. Cada palmo de ladera con algo de agua se ha convertido en terraza: nogales, manzanos, cerezos, campos de maíz y patata, huertos de habas. El agua baja de la montaña por acequias que las familias se turnan por horas, un sistema de reparto que lleva siglos funcionando. Aquí se concentran los pueblos, con sus casas de adobe, su mezquita y su horno comunitario. Es el paisaje de las dos primeras jornadas, por el valle del Imenane y hacia Tacheddirt.

Terrazas de cultivo en el valle de Imlil Los bancales llegan hasta donde llega el agua.

El piso de los pastos (2.400 a 3.200 m)

Por encima del último cultivo empiezan los pastos de altura. En verano suben aquí los rebaños de cabras y ovejas, y con ellos pastores que viven semanas en cabañas de piedra (azibs) muy básicas. No hay pueblos permanentes, pero sí presencia humana estacional. El sendero hacia el refugio del Toubkal cruza este piso: se ve el ganado en las laderas y, a veces, se comparte el camino con una recua de mulas subiendo suministros.

El piso mineral (por encima de 3.200 m)

A partir del refugio desaparece la vida visible. Es roca, pedrera, nieve en las canales y poco más: algún cuervo alpino, líquenes, cojines de plantas almohadilladas agarradas entre las piedras. Es el terreno de las cumbres, el Toubkal y el Ouanoukrim, donde el ser humano solo está de paso. El contraste con el valle de hace tres días es total.

Terreno mineral y pedrera en la cresta del Afella Por encima de los 3.200 m ya no hay verde: solo piedra.

El límite donde la gente deja de vivir

Ese salto del piso de pastos al piso mineral marca dónde termina lo habitable en el Atlas. Tacheddirt, en torno a los 2.300 metros, es de los pueblos permanentes más altos. Por encima, todo es estacional o de paso. Caminar esa frontera en un mismo viaje, y hacerlo despacio por razones de aclimatación, deja tiempo para notarla.

Lo que se llevan quienes lo hacen

Muchos viajeros llegan buscando solo las cimas y vuelven hablando de las acequias, del pan del gîte, de la charla con el guía sobre cómo se reparte el agua. Las cumbres son el objetivo; la transición es el viaje.

Es lo que ofrece el 4x4000 y pueblos bereberes: dos días de valle y dos de cumbres, con la subida entera de por medio.

Fuentes consultadas: Wikipedia (“Alto Atlas”, “Tacheddirt”, “Bereberes”); artículos sobre agricultura en terrazas y sistemas de riego tradicionales del Atlas de Responsible Travel y de publicaciones de etnografía de montaña (dos fuentes cruzadas).

FAQ

¿Qué es un azib?

Una cabaña de piedra sencilla que usan los pastores en los pastos de altura durante el verano. No son alojamientos para viajeros.

¿Se ve fauna en la parte alta?

Poca y discreta: cuervo alpino, alguna rapaz, y con suerte muflón en zonas apartadas. La riqueza del Atlas está más en la flora de altura y en el paisaje.

¿Cuál es el pueblo habitado más alto de la ruta?

Tacheddirt, en torno a los 2.300 metros, uno de los asentamientos permanentes más altos del Alto Atlas.

¿Por qué se sube tan despacio los primeros días?

Por aclimatación. Ganar altitud poco a poco entre los 1.700 y los 2.400 metros reduce las molestias cuando se llega al refugio a 3.207.